lunes, 26 de enero de 2009

¡Las constantes de la naturaleza! Por Emilio Silvera.


Dan al universo su carácter distintivo y lo hace singular, distinto a otros que podría nuestra imaginación inventar. Estos números misteriosos, a la vez que dejan al descubierto nuestros conocimientos, también dejan al desnudo nuestra enorme ignorancia sobre el universo que nos acoge. Las medimos con una precisión cada vez mayor y modelamos nuestros patrones fundamentales de masa y tiempo alrededor de su invariabilidad; no podemos explicar sus valores.

Nunca nadie ha explicado el valor numérico de ninguna de las constantes de la naturaleza. ¿Recordáis el 137? Ese número puro, adimensional, que guarda los secretos del electrón (e), de la luz (c) y del cuanto de acción (h). Hemos descubierto otros nuevos, hemos relacionado los viejos y hemos entendido su papel crucial para hacer que las cosas sean como son, pero la razón de sus valores sigue siendo un secreto profundamente escondido.

Buscar esos secretos ocultos implica que necesitamos desentrañar la teoría más profunda de todas y la más fundamental de las leyes de la naturaleza: descubrir si las constantes de la naturaleza que las definen están determinadas y conformadas por alguna consistencia lógica superior o si, por el contrario, sigue existiendo un papel para el azar.

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2 comentarios:

kas dijo...

Olas

Cada día algo nuevo me alcanza, y me enseña, como la naturaleza, con los mismos elementos, y procesos, solo variando tamaños y cantidades, construye un Universo con tal cantidad de cosas únicas.

El otro día leí que las estrellas masivas, también canibalizan a otras estrellas menores.

Y es que, los procesos son los mismos, para una estrella o una galaxia o un cluster, solo varían los tamaños implicados, siempre el pez grande se come al pequeño.

Maravillosa naturaleza.

Posiblemente los fractales sean la mejor representación de ella.

Adeu

Anónimo dijo...

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